La cuenta de muerte y destrucción aumenta a cada hora en Perú. Según el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), las riadas de agua, piedras y barro conocidas como huaicos ya se han cobrado la vida de 75 personas, dejando casi 100.000 damnificados, cerca de 630.000 afectados y más de 134.000 viviendas dañadas. Los mayores estragos se registran al norte del país, sobre todo en la región Piura, donde son 225.000 los perjudicados. Es decir, casi un tercio del total.

Cerca a Piura está la región La Libertad. Su capital es la ciudad de Trujillo, que sufrió el sexto huaico de la semana, por el desborde de la quebrada de San Idelfonso. En esta ocasión arrastró piedras y lodo hasta la Plaza de Armas, volviendo intransitable el centro histórico. A su paso por el cementerio de Mampuesto, destruyó numerosos nichos y dejó al descubierto una buena cantidad de cadáveres.

Un informe del gobierno indica que 33 carreteras han sido afectadas por la crecida de los ríos y los desprendimientos de piedras. Según se reporta, los peores destrozos está al norte, donde varias zonas se encuentran aisladas. Además de coordinar el desplazamiento de maquinaria para la refacción de las vías, el vicepresidente y ministro de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra, anunció la compra de 120 puentes modulares chinos, para salvar los obstáculos de la naturaleza.

También ha sido muy golpeada la infraestructura educativa. Varios colegios de Lima recibirán aulas prefabricadas e instalaciones sanitarias para poder operar. Como medida de seguridad, las clases en la zona metropolitana de la capital seguirán suspendidas el lunes 20 y el martes 21 de marzo. En Lima provincias, se reiniciarán el lunes 27.

//EL PAÍS//

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